martes, 17 de enero de 2012

Sin aliñar.

Ya lo dije una vez pero es ahora cuando me doy cuenta de que realmente parece que fuéramos a comernos el mundo. Eso o que el mundo nos vaya a comer a nosotros, qué más da si por mucho que gire la cabeza no consigo ver más allá de esto que no es marea sino océano, océano inmenso de cabezas que se superponen unas con otras en algo así como "época de exámenes, fundido a negro".

Nos vamos a comer el mundo o el mundo nos comerá a nosotros. Qué más da, ahora que ya no se sabe si es de día o de noche ni dónde acaba el océano de mesas, de libros, de carpetas; este imposible en el que cuanto más te sumerges más te ahogas, agarradita a las hojas subrayadas una y otra vez con afán de dejarte las uñas en ello, apretando los nudillos fuerte fuerte como frente al precipicio.

Curioso mundo éste, tan caníbal, que se deja comer lentamente pero con ansias por chavales congelados de frío que esperan callados frente a una puerta cerrada a eso de las nueve de la mañana, arrastrando el peso de las legañas y de las fechas del calendario.

4 comentarios:

Serendipia dijo...

Discrepo. Si el mundo se dejase comer ya no sería mundo, sería chicle.
Nos arrastra, nos empuja a creernos dueños de nosotros mismos mientras nos mira a través de un cristal de espejo. A veces solo somos capaces de ver nuestro reflejo, por mucho que pensemos en ir más allá. Ver nuestra imagen nos ciega. Nos ciega y nos invita a no ver creyendo que ya lo hemos visto todo. Que hay algo más allá pero que no es el momento aun porque hay que darle tiempo al tiempo.
Exámenes, palabras, protocolos. A veces tengo que recordarme por qué merece la pena ¿Obligamos u obligados? Comernos el mundo. Ojalá, chica, ojalá...

Bien visto me encantaría comerme el mundo, pero me defraudaría que el mundo se dejara comer.

S.

Shaynne dijo...

No es una realidad, eso de comerse el mundo. No se trata de algo alcanzable ni de una posibilidad tangible, sino de una sensación que emana del ansia, del empeño, de las voluntades expansivas.

Los exámenes son un poquito eso. No voy a entrar en un debate pedagógico ni era mi intención provocarlo.

Serendipia dijo...

Yo también hablaba en un plano metafísico, es evidente que el mundo no se puede comer xD
Solo quería aportar mi opinión, tampoco buscaba un debate encarnizado ni nada por el estilo.
Buen blog, por cierto. Me gusta tu estilo al escribir ;)

S.

Shaynne dijo...

Vaya, gracias :)